El proyecto, liderado por la Secretaría de Medio Ambiente, promueve la recuperación y conservación de zonas estratégicas, con una visión de largo plazo: sembrar hoy para contribuir a la cosecha y regulación del agua durante las temporadas de invierno y garantizar mejores condiciones para el futuro.
Cada árbol representa una oportunidad para conservar los suelos, favorecer la biodiversidad y fortalecer el ciclo natural del agua. La apuesta ambiental invita a sumar esfuerzos por territorios más sostenibles y resilientes
