Esta propuesta artística invita al público a reflexionar sobre la salud mental, el dolor emocional y aquellos sentimientos que, en muchas ocasiones, permanecen en silencio y resultan difíciles de expresar. A través del teatro y la literatura, la obra abre un espacio para conversar sobre las emociones, reconocer la importancia de escuchar a los demás y comprender que hablar de lo que sentimos también hace parte del cuidado de nuestra salud. El arte se convierte así en una herramienta para generar conciencia, promover la empatía y recordar que detrás de cada historia hay emociones que merecen ser escuchadas y comprendido.
