Tlaneci de Veracruz, acompañados del grupo musical Son y Pregón enamoraron al público del municipio de Chiquinquirá con sonidos de batería, congós, maracas, claves, palo de lluvia, timbales, jaranas bajo y arpa.
En la tierra de la patrona de los colombianos, bailarines de México y Costa Rica se tomaron la plaza de Bolívar desde las 7:00 p.m.
Malambo de Costa Rica presentó danzas alusivas a la cultura costarricense terminando con un homenaje a la multiculturalidad de Colombia y su país natal
El Son Jarocho es la expresión musical propia de la cultura jarocha (Veracruz). Se practica esencialmente en la fiesta tradicional de los jarochos llamada fandango jarocho, donde se combina con la danza zapateada y la poesía cantada. Esta expresión artística también es ampliamente practicada por ejecutantes que no son de origen jarocho. La música tiene un ritmo armónico, generalmente sesquiáltero, con y contratiempos, la lírica tiene coplas cambiantes llamadas "versos" y la danza se basa en el zapateado con algún carácter similar en algunas regiones de México.
La forma musical se basa en la alternancia de melodías instrumentales llamadas "figuras" con melodías cantadas llamados "pregones", donde lo que se canta son los versos. Los contramotivos que contrapuntean con los pregones se llaman tangueos, son básicamente combinaciones rítmico-armónicas con una abundancia de sextas y novenas en las que se dan la polirritmia y otros elementos de origen afro como síncopas y contratiempos.4
Los viejos soneros no tienen el concepto de compás, sino que se guían por el rasgueo de la jarana, los pasos del zapateo, las melodías y el sentido común, sin embargo, algunos jóvenes creen que podría contarse en compases mixtos de 3/4 y 6/8, o en 12/8, pero lo fundamental es la yuxtaposición del 2 y el 3. Hay contados sones en compás binario.
El café con pan un esquema rítmico usado en el son jarocho y en varios géneros latinoamericanos. En 6/8, el ritmo sería el siguiente: 1/8 como anacrusa y después 1/8 -1/4 - 1/4 - 1/8, correspondiendo cada sílaba a un sonido. De la misma manera que la mayoría de la música campesina latinoamericana, el auténtico son no está temperado sobre la base de una afinación de LA 440, sino que el tono es relativo y depende de diversos factores que incluyen el clima, el tipo de voz de los cantadores, las características de los instrumentos y el gusto de cada comunidad e intérprete.
