19.000 turistas de los cuales 2.000 personas se lanzaron, por más de cuatro horas, varias toneladas de tomates no aptos para el consumo humano.
La idea es sencilla: divertirse a punta de tomatazos: restregarlos en la cabeza, lanzárselos a los otros –con cuidado, para no hacer daño– y sumergirse en las montoneras de tomates dispuestas en el estadio del municipio.
En esta ocasión, el evento –inspirado en la Tomatina de Buñol (España)– se realizará con el eslogan ‘Si el campo florece, florece la vida’.
“Esta es una fiesta sana en la que la gente local se divierte con turistas nacionales y extranjeros. Es la fiesta del tomate”, afirma Heynner Suárez, organizador del evento, que busca fomentar el cultivo de esta hortaliza en la región, del que viven miles de familias campesinas.
Además de la ‘batalla’ de tomates del domingo 7 de junio, se celebrarán eventos relacionados. El sábado anterior se realizará una competencia de ciclomontañismo por la Ruta del Tomate, de 60 kilómetros. En la tarde jugarán partidos de fútbol con equipos infantiles de la región y en la noche, en la plaza de eventos habrá una verbena con orquestas y artistas invitados.
El domingo empieza con desfile de comparsas y carrozas, inspiradas en el cultivo del tomate y acompañadas de una cabalgata. Luego habrá carreras de burros y encostalados, y premiarán a quien sea capaz de comer la mayor cantidad de tomates. También habrá concursos de coplas y guabinas. En la tarde será la Tomatinita para niños y niñas, y luego la de los adultos.
En la noche habrá un baile con orquestas departamentales y nacionales, y un colorido espectáculo de juegos pirotécnicos.
