Como Alcalde Mayor de Tunja me permito informar que ayer en las horas del mediodía me desplacé a la ciudad de Bogotá con el fin de desarrollar diferentes reuniones con los Ministros del Interior y de Transporte, en busca de una pronta solución al paro nacional camionero y de expresarles la preocupación por la no evolución en las negociaciones de este conflicto, circunstancia en la cual la Administración no tiene posibilidades de intervenir y sí genera un riesgo social debido a los siguientes hechos:
1. Desabastecimiento en la ciudad. Hay desabastecimiento de productos como huevos, pollo, carne, frutas y verduras, puesto que tanto las plazas de mercado como los supermercados ya han ido agotando sus existencias. Además, ante la imposibilidad de llevar para sacrificio los animales a la única planta autorizada por el INVIMA, ubicada en Sogamoso, se ha evidenciado el sacrificio clandestino con el consecuente riesgo sanitario. Para evitar mayor desabastecimiento y riesgos en la salud de los tunjanos se requiere de manera urgente la aprobación del INVIMA a fin de realizar dicha activad en Tuta o Barbosa.
2. Escasez en combustibles. Las reservas de gasolina han bajado a 22.500 galones y las de ACPM a 25.000 galones, las cuales, en condiciones normales, equivalen al consumo promedio de cuatro días.
3. Complicaciones en la movilidad. Con respecto al transporte público intermunicipal de pasajeros, el desplazamiento de vehículos se mantiene inferior a la operación cotidiana, y pese a los esfuerzos de las autoridades por mantener la seguridad, persiste en la población el miedo a las acciones violentas en contra de quienes se movilizan por las vías. Algunas de las consecuencias de lo mencionado es la imposibilidad del personal de atención en salud y educación para asistir a su trabajo y la inasistencia a clases de un 10% de los estudiantes universitarios que provienen de poblaciones circunvecinas. Por otra parte, la ausencia que se reporta en educación básica y media equivale a un 10%, motivada por la preocupación de los padres de familia, quienes además observan que el transporte público está reducido.
4. Suspensión del Plan de Alimentación Escolar, PAE. Por la misma situación de falta de suministros, el operador de este programa debió suspender el servicio en todas las instituciones educativas del municipio, resultando afectados cerca de 20 mil estudiantes.
5. Hechos de violencia. Es importante destacar que el municipio ha buscado ante todo garantizar la seguridad de sus ciudadanos, la normalidad en su funcionamiento y también el respeto a las pacíficas reclamaciones populares; sin embargo, preocupa contar ya con un hecho puntual de violencia en zona rural del municipio, asociado al paro camionero, en el cual una persona de 24 años que venía como acompañante en un vehículo de carga, hacia las 3 de la mañana de hoy, resultó lesionado en una mano y en la cara por impacto con objeto contundente, requiriendo atención hospitalaria de alta complejidad.
6. Dificultades para la prestación del servicio en salud. No ha podido repararse el TAC (Tomografía Axial Computarizada) de la Clínica Esimed, perteneciente a Cafesalud, uno de los tres equipos existentes en la ciudad, debido a la dificultad de trasladar los repuestos desde Bogotá. Adicionalmente, las provisiones de insumos medicoquirúrgicos comienzan a agotarse.
Ante mis peticiones espero pronta y efectiva respuesta por parte de las instancias nacionales, pues, de seguir así, la condición del municipio, en un término no superior a una semana, será muy difícil para sus habitantes y en extremo complicada para la Administración Municipal.
Tunja, 19 de julio de 2016
PABLO EMILIO CEPEDA NOVOA
Alcalde Mayor de Tunja
